Hostal Sa Mola
Servicios principales
- The lagest option:
- 4 huéspedes
- 3 camas
- 1 dormitorio
Ubicación
Situada a 1 km de il Santuario di Nostra Signora di Bonaccattu, Hostal Sa Mola Bonarcado, una villa familiar, ofrece envolturas corporales, pedicura y manicura, una sala de tratamientos. Con un aparcamiento, la casa rural se encuentra a unos 10 minutos en coche de la sa Carrela 'e nanti.
El corazón de Bonarcado se encuentra a 5 minutos a pie de esta villa familiar, y lugares de interés cultural como el Museo della Tecnologia Contadina está a 4 km. La villa Hostal Sa Mola también da acceso a lugares de culto como la Chiesa di Santa Maria, situada a unos 5 minutos en coche. La Chiesa del Rosario se halla a 4,1 km de esta propiedad.
Esta villa incluye un cuarto de baño con un inodoro separado y ducha. Además, para tu comodidad, dispone de secador de pelo, gorro de ducha y toallas.
Los huéspedes pueden disfrutar de la cena en el restaurante Agriturismo Su Forraghe, situado a 550 metros. En la villa Hostal Sa Mola, los huéspedes pueden mantenerse activos con senderismo, ciclismo y tenis, mientras que el alquiler de bicicletas también está disponible. Otras instalaciones para huéspedes activos incluyen bicicletas. Servicios como servicios de guardería garantizan una estancia cómoda a los huéspedes con niños.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente, tuve el placer de alojarme en Sa Mola, un encantador hotel situado en el pequeño pueblo de Bonarcado. La llegada fue un poco complicada, ya que no había muchos indicios claros sobre el lugar. Sin embargo, una vez allí, la calidez en la recepción y la atención de Tiziana nos hicieron olvidar cualquier inconveniente. El restaurante del hotel es sin duda uno de sus mayores atractivos, donde degustamos platos tradicionales como el fregola con espárragos silvestres y el porcetto asado, acompañado de un aceite con un toque a alcachofa que me recordó a la esencia de mi Andalucía. Además, el desayuno incluía deliciosos pasteles caseros que despertaron mis sentidos. El ambiente del edificio, restaurado con cariño, evoca la calidez de tiempos pasados, perfecto para disfrutar de un retiro tranquilo, alejado del bullicio. Eso sí, creo que el hotel podría beneficiarse de una piscina de recreo para complementar su oferta. En general, Sa Mola es un rincón ideal para los amantes de la buena comida y la tranquilidad; seguro que volveré con amigos para seguir descubriendo sus sabores.